Interes General

Aumenta tu productividad y trabaja menos horas

¡Conviértete en una persona mucho más productiva a partir de hoy aplicando estos 8 pasos!

 

  

1. Establece cuáles son tus prioridades

 

 

Antes de empezar tu jornada laboral, dedica 5 minutos a hacer una lista de todo lo que tienes que hacer durante el día. De esta lista, ¿qué es lo realmente importante?

 

Tienes que establecer una clara diferenciación entre las cosas importantes y las cosas urgentes, porque muchas veces confundimos ambos conceptos.

 

Un ejemplo para que te quede más claro: es posible que te llegue un correo y sientas la urgencia de responder. Pero, ¿es más importante responder este correo que terminar cierto proyecto? Plantéalo, toma consciencia, y establece prioridades.

 

Pon en orden la lista de tareas, y marca de color verde todas aquellas tareas importantes: asegúrate de llevarlas a cabo antes del resto de tareas.

  

 

Invertir pocos minutos por la mañana te ahorrará muchas horas de tiempo perdido o de trabajo acumulado.

 

 

2. Dedica una hora a tu tarea más importante

   

Es posible que, tu tarea más importante, sea también aquella que te hace sentir menos cómodo. Es normal, seguramente es una tarea que implica presión y que tienes que llevar a cabo de forma satisfactoria.

 

Muchas veces, esta presión, hace que dejemos la tarea para más entrada la tarde, o para última hora. Cuando llevamos ocho horas o más trabajando, nuestro cerebro ya no está tan activo y necesita recargarse, por lo que posiblemente te será mucho más difícil llevar a cabo tu tarea importante y la pospondrás eternamente.

   

Dedica una hora o una hora y media cada mañana a realizar tu tarea importante. No abras el email, porque si lo haces aparecerán de la nada tareas urgentes que te nublarán e impedirán que te centres en lo que realmente importa.

 

3. Que hagas algo bien no significa que sea importante

 

Es posible que se te de muy bien escribir, y que prefieras empezar el día redactando textos pendientes. Pero, ¿sabes qué? hacer algo que se te da bien no significa que estés haciendo algo relevante.

  

Es posible que tengas que prepararte una reunión importante y que la aplaces porque te hace sentir incómodo o porque no lo disfrutas. Pero, ¿y si es esta reunión la que te ayudará a lograr tus objetivos?

 

No hagas algo solo porque sabes que lo haces bien, sal de tu zona de confort y hazlo porque es importante y significativo: porque marcará la diferencia en tu carrera profesional.

 

4. Enfócate en los resultados, no en la manera de lograrlos

 

Para poder ser productivo de verdad y conseguir lo que te propongas, siempre tienes que tener en cuenta qué es lo que quieres conseguir. ¿Quieres atraer a un determinado cliente? ¿Quieres hablar de tu producto delante de 100 personas? ¿Aumentar tus ventas un 20%?

 

No importa cuál sea tu objetivo, lo que sí que importa es que lo tengas en mente siempre.

 

¿Por qué es tan importante tener fijados tus objetivos? Pues porque tienes que mentalizarte de que, cueste lo que cueste, tendrás que superar los obstáculos que surjan para llegar a ellos.

 

No importa si es un camino sencillo o complicado y dramático. Haz lo que sea necesario para llegar a ellos.

 

 

5. Aprende a aburrirte

 

Muchos de nosotros nos sumergimos en una espiral de trabajo, ocio y vida familiar, y somos incapaces de estar ni un segundo parados sin hacer nada. Estamos tan poco acostumbrados a aburrirnos y a disfrutar de nuestro tiempo “no ocupado” que disfrutamos con el estrés y con estar ocupados. ¿Por qué? Pues porque creemos que, estando ocupados, estamos haciendo más cosas importantes.

 

Pero, ¿sabes qué? Ser más activo no implica ser más productivo. Más que estar únicamente enfocado en hacer más cosas, tienes que estar enfocado en lograr más cosas. Y, muchas veces, estas cosas no se logran trabajando mil horas y llevando a cabo mil actividades diferentes: se logran centrándote en las tareas realmente importantes y dándoles prioridad.

 

6. Céntrate en el presente: aplica el Mindfulness a tu trabajo

 

E un error confundir “multitarea” con rendimiento. Hacer mil cosas a la vez nos conduce a situaciones de estrés que son difíciles de manejar emocionalmente.

  

Empresas como Apple, Google o Nike, imparten talleres de Mindfulness a sus empleados. El Mindfulness ayuda mucho a estar concentrado, a gestionar el estrés y a tener más claridad mental.

 

Cuando estés realizando una tarea concreta, cierra los demás programas y limítate a pensar únicamente en lo que estás haciendo.

 

Estar en el momento presente y tener consciencia de lo que estás haciendo te permitirá procesar la información de forma efectiva sin dejarte ensuciar por los demás inputs que te llegan constantemente.

 

Por ejemplo, imagina que tienes que escribir un texto sobre el Mindfulness. Recopila toda la información que sea necesaria en un mismo documento. A continuación, apaga desconecta el internet, pon el móvil en modo avión y aíslate de tus compañeros con música que te ayude a concentrarte.

 

Toma consciencia del texto que vas a redactar, de tu postura corporal, y sumérgete de pleno en realizar la tarea sin que tu alrededor te afecte o te desconcentre.

  

Aunque esta técnica necesita bastante práctica, a medida que la practiques verás que es posible centrarte únicamente en lo que estás haciendo.

 

7. Subcontrata: no cargues tú con todo el trabajo

 

Estamos muy acostumbrados a querer cargar con todo el trabajo para quedarnos con todos los beneficios. Nos da miedo subcontratar y pensamos que podemos con todo.

  

Contratar un servicio externo nos liberará de tareas que no nos aportan valor. ¿Un ejemplo? Busca ayuda para que alguien se encargue de llevar todo el papeleo de tu empresa o de hacer las gestiones. De esta manera no estarás invirtiendo tiempo en actividades que no tienen retorno (pero que, por desgracia, se tienen que hacer).

 

8. Abandona tu zona de confort

 

Hay muchos logros que solo se consiguen a través de un camino que puede estar repleto de obstáculos o incomodidades.

 

Es posible que te ponga enfermo tener que hablar con un cliente o un proveedor, pero este tipo de incomodidades se tienen que superar si queremos conseguir nuestros objetivos.

  

Sal de tu zona de confort y enfréntate a ellas. Una vez superadas, te será mucho más fácil revivirlas de nuevo y, poco a poco, lo que eran incomodidades serán solo una tarea más.

 

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